Oct 17, 2007

Universidad de Porto

















Cuando use un abrigo largo
y no consiga donde meter mis manos azules
mis manos moradas, grises, verdes
Cuando camine por las avenidas
de la ciudad invicta
sin nadie a quien visitar,
escribiré en mis tardes silenciosas
mil poemas.

Escribiré también
una novela
y tres cuentos largos
en donde una joven usa un abrigo
y las manos no sabe ya de qué color las tiene
de tanto vérselas y pensar

Asomada en las ventanas del tren
todo me parecerá ajeno:
Caras
Corazones
Manos
Sonrisas
Abrazos
Saludos

Pues
no hay allí un solo cabello que haya tocado
ni un recuerdo de mí en ninguna memoria

Aquella gente no me espera

No sabe que nací un día de lluvia
y que de niña le pedía perdón a Dios
por creer
o por pensar,
sin querer
que el Cielo podía resultar un sitio muy aburrido,
a la larga.

(oh, Dios, perdona si todavía lo pienso. Si reflexionas y ríes
-que de seguro lo haces, no lo pongo en duda-
te darás cuenta de que es una idea muy graciosa.)


Entonces ahí
én la ciudad de Porto
me convertiré en palabras.
Caminaré de la mano con los párrafos
que se irán formando en mi cabeza.
Me sentaré en los bancos de la plaza
con el ritmo de unos versos
que sabrán a saudade
y, con nostalgia de lo que no he tenido,
lloraré al saberme lejos de todo
y cerca de mí.

Les escribiré a mis amigos,
a mis padres
a mi novio
¡Cuánto los extraño!
Y en la libreta que lleve conmigo
escribiré mil veces
¡Oh, soledad!
Para entonces agregar
Oh solidão!
Pues tendrá dos nombres
uno en castellano, que me tocará la lengua y el paladar
e outro em portugués, que me lambera os ouvidos.



Será por lo tanto dos veces más grande
Mi soledad
y también,
dos veces más hermosa.

Abriré un día los ojos
y se habrá convertido en todo.
Será la taza de café en la mañana
La silla vacía del bus
El piso de piedras de las aceras
Cada acera
Cada piedra.

Tan repartida y múltiple
a minha solidão
que se sentirá acompañada.

Oiré la conversación bilingüe
entre ambas
ytranscribiré en mis cuadernos sus palabras.

Haré la novela del hijo,
que le prometí al catalán
y los poemas del cuerpo
que le prometí a mi cuerpo.
Haré un cuento de todo lo que ya no soy
y otro
de todo lo que nunca he sido.
Rellenaré las hojas de todo lo que me faltará
de todo lo que dejé al irme a esa ciudad.
….

Pero un día
Alguien me tocará el hombro
Me tropezará
sin querer quizá me empujen
O me estornuden
O me sonrían
Y poco a poco todo me será familiar.

Porto me atravesará.

Gritará más duro que todo el vacío que me acompañe
y se convertirá
luego de tomarme la mano
en una nueva ausencia

Oh, Porto
escribiré luego
¡Cuánto te extraño!
pues todo lo que veré en el tren de regreso
Manos
Corazones
Sonrisas
Abrazos
Saludos
Me pertenecerá.



Ana Lucía De Bastos -(VIII)


5 comments:

El apéndice de Pablo said...

Anita, sin duda alguna, después de haber leído tu tesis, te considero uan de mis escritoras favoritas, no porque seas mi amiga te lo digo, en ti veo a una de las personas más talentosas y carismáticas de nuestro tiempo. Luego de leer este poema, caso épico, casi nostálgico, casi saudade, casi poema, a uno se le conmueve todo por dentro, siente un maremoto en el alma, uno se ve en cada palabra como si fueran esquirlas que reflejaran la memoria de uno, hecha de sueños y viajes. Espero que pronto le regales a la humanidad otro nuevo texto, de que yo también formaré parte, leyéndolo, y buscando frases que pudieron revelar el nombre secreto de Dios. Un gran abrazo apendicista. Siento mucho que no vayas a estar en mi defensa, pero igual vamos a ver si la grabamos y la montamos en youtube :)

El apéndice de Pablo said...

Se me olvidó firmar el anterior comentario, anita. Tu amigo Mario Morenza, apendicista, jeje

Aramakao said...

MUY BUENO AMIGA
UN FUERTE ABRAZO

Cecilia said...

Excelente. Lo amé.

Daniel said...

uy, muy de acuerdo, excelente poema...casi que estoy en porto tbn y tengo saudade =/.

pd: By the way, las cosas que uno se encuentra por estos lados cuasi-blogeros-literarios my dear Ana Lucía! :P Si no hubiese sido por el CEL quizá nunca consiguiese el blog.